viernes, 11 de julio de 2008

Kunfu Panda



La única razón por la que esta película se lleva la calificación “Excelente” es porque no hay otra más alta.


La imagen generada por computadora, o CGI (Computer Generated mages), se ha vuelto así de predecible por su alta perfección en la manufactura final de sus productos. Y la cosa no tiene fin, ni miras de tenerlo. El virtuosismo tecnológico al que llegaron películas como Kung Fu Panda. Y la tecnología aplicada no está ni lejos del tope de su máximo absoluto de expresión. Nada de sanseacabó: estamos, hoy mismo, asistiendo al fin del comienzo. Bienvenidos, una vez más, por cortesía de DreamWorks, al futuro.


La misma fábrica que hizo (y hace) la saga Shrek mejora su ya incuestionable profesionalismo con una historia de acción y aventuras breve, emotiva, potente y verdadera sobre la amistad, el honor, la traición y la auto-superación que, créalo, lo arrollará como una hoja seca durante expansivos 80 minutos que se pasan lo que dura un SMS leído a contrapelo en la sombra de la función. A todos nos hubiera gustado oír las verdaderas actuaciones de los dobladores originales: nada menos que Jack Black, Dustin Hoffman, la boca surround de Angelina Jolie, el astro marcial Jackie Chan, Lucy Liu (Kill Bill) y el inmenso Michael Clark Duncan, entre otros. Pero el doblaje mejicano, lentamente, se nos hace familiar. Si pudimos ser permeables a El Chavo, por qué no.


Salvo que se invoquen modismos vergonzantemente localistas, como en la actual película de Súper Agente 86, donde Maxwell Smart hace chistes sobre el programa de radio de un tal… ¡Jorge de la Fuente! ¿Díganme quién conoce aquí ese programa? ¡Quién demonios conoce a Jorge de la Fuente! En fin, que sería como poner en boca de Keanu Reeves una broma sobre el Lagarto Guizzardi en Matrix. Así las cosas, Kung Fu Panda es una soberana muestra de animación industrial para todos los públicos. Y una altamente artística.

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